FESUC © 2019

José Miguel de La Barra 480, oficina 801 Santiago, Chile  |  Teléfono: +56 2 22506440  |  fesuc@codelco.cl

  • Facebook - White Circle
  • Twitter - White Circle
  • YouTube - White Circle

Presidente de FESUC: "Fortalecer la gestión de lo público es lo que debe estar en el centro del debate y no tratar de mostrar el mundo al revés"

5/6/2017

En respuesta a la editorial del diario El Mercurio del día viernes 2 de junio, el Presidente de la Federación de Supervisores del Cobre, FESUC, Ricardo Calderón Galaz, respondió: 

 

 

Sr. Director

Sin sorpresa, aunque con algo de vergüenza ajena, se puede leer en su editorial “Supervisar Codelco” (Viernes 2 de Junio) una nueva arremetida de la ya rancia y debilitada aspiración privatizadora del último legado práctico de la nacionalización del cobre de 1971: CODELCO.

 

Hasta la idea de los directorios divisionales (“filiales”) es una antigua treta, ya usada en los procesos de privatización de las empresas sanitarias y de la electricidad, tanto en Chile como en otros países.

 

Como es sabido, con no más de un tercio del total del cobre que sale desde Chile, la empresa estatal le ha entregado a las arcas fiscales más de 100 mil millones de dólares, y más de un cuarto de estos en los últimos 7 años, como usted mismo reconoce en su texto. Y esto, pese a estar ahogada por un excesivo endeudamiento, una alta carga tributaria, una ley que obliga a entregar el 10% de las ventas a las Fuerzas Armadas, y una falta crónica de capitalización, que se viene revirtiendo aunque tímidamente en los últimos años, y respecto a lo cual usted plantea una interesante propuesta (50% de las utilidades anuales).

 

Lo anterior, contrasta con el escaso aporte efectivo al país de parte de las empresas privadas que sacan del país el otro 70%, mayoritariamente en forma de la submateria prima denominada “concentrado de cobre”, y en la que se contienen también valiosos subproductos que son procesados y comercializados lejos de nuestro país.

 

Cifras que respaldan la conveniencia para Chile de que sus principales riquezas sean administradas a través de empresas propias son abundantes y conocidas.

 

Por ello es que intentar confundir la necesaria y razonable fiscalización del buen uso de los recursos públicos en las empresas que administran el patrimonio del Estado, y mostrarlo como una contradicción esencial para que una empresa tenga un modelo de gestión eficiente y competitivo, es reflejo de un particularizado y evidente interés privatizador que, por cierto, es legítimo dentro del debate democrático.

 

Sin embargo, intentar enlodar el derecho fundamental del estamento profesional y supervisor de CODELCO, y de cualquier empresa, a asociarse en sindicatos tal como garantiza nuestra legislación; insistir en la tesis de la “cooptación” de la empresa de parte de los trabajadores; poner en duda la razonabilidad de los contratos colectivos que se han negociado; pretender que el principal costo es el laboral; y tildar de “conflicto de interés” el hecho de que el gobierno corporativo de la empresa cuente de entre sus 9 integrantes con dos representantes laborales; constituye una descalificación irrespetuosa, infundada, y hasta temeraria acerca de modelos gestión empresarial modernos y exitosos, no sustentados en paradigmas autoritarios.

 

Podrá usted ilustrarse, por ejemplo, acerca de países escandinavos, otros europeos, y profundizar particularmente en el pacto social que se encuentra a la base del actual modelo alemán.

 

Ahí podrá tomar nota acerca de la participación institucionalizada de representantes laborales en los directorios y otras estructuras de toma de decisiones en las empresas, tanto públicas como privadas, y que por ley le llaman co-gestión.

 

Ello no hace a Alemania un país menos capitalista, menos competitivo, menos moderno ni menos exitoso económicamente, como parecería sugerir su editorial respecto a la participación de las y los trabajadores en los gobiernos corporativos de las empresas.

 

Al mismo tiempo, producto de la cada vez mayor calificación de quienes trabajan, de la mano de la robotización, remotización, automatización y el emergente uso de la IA, es un resultado evidente y esperado que las y los trabajadores del nivel profesional, mandos medios, directivos, de administración y supervisión se asocien para negociar sus condiciones comunes de trabajo, y la distribución de una parte de la riqueza que contribuyan a generar, en la forma en que los convenios internacionales de la OIT lo establecen, es decir, en sindicatos.

 

En los mismos países ya citados, los niveles de asociatividad y participación sindical son muy altos precisamente entre las y los trabajadores de mayor calificación, categoría en la que, por cierto, está el estamento supervisor de una empresa como CODELCO, y tantas más en las que hoy sus profesionales se están organizando en sindicatos.

 

Por tanto, la participación laboral en los gobiernos corporativos de las empresas (hasta en la forma de co-gestión), y el ejercicio de la asociatividad en sindicatos de parte de su estamento profesional y supervisor, son evidencias de modernización de las empresas y no al revés, como usted sugiere.

 

Y respecto a las negociaciones colectivas en CODELCO, debe saber que éstas son planificadas en base a una norma corporativa (NCC-25), y en ella se encuentra regulada tanto la evaluación económica como el análisis respecto a los efectos en el negocio de las negociaciones entre la administración de la empresa y sus sindicatos. Es decir, esta norma constituye el marco de razonabilidad en que se fundan los instrumentos colectivos existentes en CODELCO, incluido el contenido de los planes de retiro voluntario.

 

Nuestros contratos colectivos están lejos de estar bajo secreto o falta de transparencia en que sí se encuentra frecuentemente mucha información importante en las empresas privadas, que al salir a la luz pública ha reflejado las peores prácticas de colusión, chantaje, influencia indebida en tramitación de leyes a su favor y, recientemente, espionaje.

 

Las organizaciones sindicales representamos a personas honestas y trabajadoras, y por ello repudiamos estas negativas prácticas tanto en empresas públicas como privadas; lo mismo que la corrupción, el tráfico de influencias y los negocios con partes y personas relacionadas. Los principios de eficiencia, eficacia y probidad no son de exclusiva aplicación a las empresas del Estado; también se debe velar por ellos en el mundo privado. Y los sindicatos pueden colaborar participando en sus gobiernos corporativos.

 

Los trabajadores y las trabajadoras de la gran minería del cobre, hemos logrado un poder de negociación a través de nuestra propia organización, y ello nos ha permitido alcanzar una parte más justa y razonable en las enormes riquezas que contribuimos a generar con nuestra fuerza, experiencia e inteligencia. Lo mismo han hecho los mineros de las empresas privadas, de la industria, puertos, energía, y es lo que buscan, más y más trabajadoras y trabajadores en los procesos de negociación que cada vez con más fuerza se asoman en diversos sectores.

 

Nuestra aspiración como país debe ser nivelar hacia arriba las condiciones laborales y la distribución de la riqueza a través de la negociación colectiva, y no hacia abajo, como a veces se entiende en la descalificación respecto a los logros que con tanto esfuerzo obtienen las y los trabajadores del cobre y sus familias, y todo el positivo impacto que ello genera en economías regionales, tan alejadas de los intereses de la capital.

 

Si las y los trabajadores de la banca, seguros, retail, y servicios, accedieran a un porcentaje más razonable de las enormes riquezas que generan para los dueños de sus empresas, estaríamos hablando de cifras millonarias que permitirían simplemente mejorar la calidad de vida de más amplios sectores de la población.

 

Para ello, avanzar hacia negociaciones que se traduzcan en acuerdos de largo plazo en cada sector económico, será esencial para una verdadera mejor distribución de las riquezas en nuestro país, y así profundizar nuestra aún débil y muy limitada democracia.

Fortalecer la gestión de lo público es lo que debe estar en el centro de este debate, y no tratar de mostrar el mundo al revés.

 

Ricardo Calderón Galaz

Presidente FESUC Federación de Supervisores del Cobre

 

Revisa Editorial de Diario El Mercurio

 

 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Please reload

1/13

- CONVENIOS -

08.11.2019

En el marco de su IX CONGRESO NACIONAL, la Asamblea Nacional de la Federación de Supervisores del Cobre, FESUC, acuerda y declara lo siguiente:

  1. Manifestamos nuestro total apoyo y compromiso con las masivas y crecientes manifestaciones de la c...

16.10.2019

Esta semana el mundo sindical respondió con fuerza ante el anuncio público por parte del Presidente de la República sobre un posible de cierre de Ventanas. El día lunes los sindicatos base de la división, coordinados a través de la Federación de Trab...

Please reload