La oportunidad de Chile de aprovechar la ciencia en el siglo 21

 

 

 

Chile esta especializado en observatorios estelares, pero debiera incrementar su expertizaje para encontrar un nicho en el mundo globalizado. artículo original en  Revista Nature

 

A comienzos de este año(2017), en el medio del desierto de Atacama, Chile inició la construcción del que será uno de los telescopios más grandes del mundo. El proyecto del Telescopio Europeo extremadamente grande(E-ELT por su sigla en inglés), que costará más de 1 billón de dólares y debutará en el año 2024, potenciará aún más el desarrollo de la investigación astrofísica  y la astronomía en el  país. En el 2016, Chile publicó alrededor de 1.300 estudios en estos campos. 

 

No pasa desapercibido que el telescopio haya sido llamado bajo en nombre de un continente a más de 10 mil kilómetros de distancia. Los cielos despejados de Atacama convertirán a la región en el lugar desde donde se hará el 70% de la observación astronómica del mundo hacia el 2020 y en la brillante estrella de de la investigación internacional del espacio, pero Chile ha jugado un rol muy marginal en estos esfuerzos. Las inversiones en astronomía de universidades y centros de investigación de otros países han sido los principales promotores; el E-ELT, por ejemplo fue fundado por estados miembros del Observatorio Europeo del Sur (European Southern Observatory,ESO), como Alemania, Francia y el Reino Unido.

 

Esta dependencia de Chile de la influencia y dinero foráneos, es reflejo de un fenómeno mayor. Chile ha luchado para perfeccionarse en otros campos científicos, sin embargo invierte muy poco, menos del 0.5% de su Producto Interno Bruto, en ciencia y tecnología. 

 

Esto tiene muy enojados a los científicos chilenos. En los últimos años se ha declarado un ruidoso debate sobre quien debiera financiar la ciencia, mientras los investigadores  protestan en las calles por la escasez de recursos. Ellos están ansiosos por señalar que Brasil dedica casi un 1% de su Producto Interno Bruto en investigación y desarrollo; en los Estados Unidos la cifra es 2.8%. Según los científicos, la visión de corto plazo del Gobierno tiene consecuencias más allá de obstaculizar la investigación y exacerbar la “fuga” de cerebros: puede retrasar el desarrollo económico de Chile. El estado, por su parte, favorece el conservadurismo fiscal, una estrategia que ha sostenido al país a través de muchas crisis y que desde hace tiempo lo diferencia de los vecinos económicamente inestables como Brasil y Argentina.

 

Vender piedras

 

De muchas formas, la economía extractivista de Chile no ha cambiado en un siglo. La minería del Cobre sola es responsable del 50% de sus exportaciones: ha generado más de $24 billones para el país en el 2016. Explotar su gran riqueza mineral ha convertido a Chile en uno de los países más ricos de la Latinoamérica en términos del PIB per cápita, solo apenas detrás de Uruguay.

 

Pero, como los cielos despejados del pais, este tesoro bajo tierra puede no solo beneficiar a Chile.

 

El país alguna vez protegió sus derechos mineros, pero en las décadas recientes los ha vendido a compañías extranjeras. Las mismas compañías están mirando otras fuentes de riqueza minera, como las reservas que tiene de Oro y Litio en las montañas de los Andes. Las compañías multinacionales  como BHP Billiton de Melbourne, Australia y Barrick Gold, de Toronto, Canadá, han establecido una fuerte presencia en el país para explotar esos mantos, importando tecnología y habilidad para maximizar las oportunidades de negocio.

 

Los críticos dicen que , al igual que muchos otros países en vías de desarrollo, Chile está muy ocupado vendiendo sus recursos naturales cuando debiera estar invirtiendo en el sector secundario que añade valor a la materia prima. Y , en la era de la globalización y de las cambiantes fortunas económicas que surgen de ella, esto podría significar hacer un giro hacia algo que el pais históricamente ha desdeñado: la ciencia.

 

“La minería es el sector económico que genera la mayor cantidad de dinero aquí en Chile e invierte muy poco el desarrollo de tecnología, esto es extremadamente doloroso”, dice José Manuel Pérez, director del laboratorio de Bionanotecnología y Microbiología de la Universidad Andres Bello en Santiago. Dos años atrás, señala Pérez, cambió el curso de su investigación desde el estudio de bacterias a la búsqueda de aplicaciones nanotecnológicas para el cobre y el litio, específicamente sus propiedades antimicrobianas y de almacenamiento de energía.

 

La reticencia de las compañías mineras de invertir en investigación y desarrollo es desafortunada, apunta Pérez, porque Chile podría convertirse en un centro neurálgico de producción de piezas para smartphones, una nueva generación de baterías e innumerables productos con valor agregado mayor que  los metales que se extraen. Sin embargo, las compañías mineras solo venden piedras”, advirtió Pérez.

 

Ahora, al tiempo que Chile comienza a remover la superficie de sus reservas de litio, las más grandes del mundo,Pérez teme que la historia vuelva repetirse con otra oportunidad desperdiciada. “Estamos cometiendo los mismos errores con el Cobre hace 50 años, ahora con el Litio”, advierte. “Deberíamos ser potencia mundial el tecnologías de Cobre y Litio.Estamos muy lejos de eso”, agrega.

 

Justas colaboraciones

 

Eduardo Bitran Colodro concede que Chile necesita un enfoque más productivo para tomar ventajas de sus recursos naturales. Por décadas, Bitrán, quien es vicepresidente ejecutivo de la Corporación Nacional de Fomento de la Producción, Corfo, ha presionado a sus colegas en en el Gobierno para desarrollar infraestructura educacional y tecnológica, para pasar de una economía que cava, cultiva y cosecha hacia un entorno de conocimientos de minería amigable con el ambiente, ingeniería genética y seguridad alimentaria.

 

Hasta el momento, Bitran ha sido exitoso en congregar varios participantes a la mesa. A fines del 2015, por ejemplo, convocó a un grupo  para hacer frente a un problema con los paneles solares en Atacama en la floreciente industria solar de Chile. El mismo desierto que es apetecido por los astrónomos por sus despejados cielos, durante el día tiene radiación solar suficiente para dañar los paneles solares convencionales. Para la consternación de los entusiastas de las energías renovables, que esperaban que Chile se convirtiese un ejemplo de la tecnología de la energía solar, los primero paneles solares instalados en Atacama de desvanecían en el transcurso de un año: el desierto tenía demasiada radiación solar para la generación de energía. Corfo se movilizó para ayudar a encontrar alguna solución.

 

“Tuvimos que crear un consorcio chileno con instituciones de Investigación y las compañías chilenas, pero además conseguir ayuda científica de los alemanes y de los franceses”, declaró Bitran. “dispusimos 15 millones de dólares para desarrollar nuevas tecnologías, como revestimientos, para solucionar el problema de la excesiva radiación”. Ahora, con mas de 1.700 mega watts de capacidad instalada de energía fotovoltaica, Chile Genera más energía solar que cualquier otro país en el continente. Además, en Agosto de año pasado(2016) una empresa chilena de servicios públicos subastó los derechos para vender energía solar por solo $ 29.10 por megavatio hora, la mitad del precio del carbón y, en ese momento, el la energía solar más barata del mundo.

 

El sueño de Bitran en el largo plazo es desarrollar una serie de institutos técnicos a lo largo del país, para generar innovadores que estén preparados para transformar la economía chilena. También quiere que todo el sector de minería funcione solo con energía solar- algo denominado “minería verde”,—porque ambas, la inagotable energía solar y la riqueza minera se encuentran en el árido norte del país.

 

Sin embargo, Bitran no es optimista al respecto de la “montaña” de políticas necesarias que se requiere para realizar estos sueños. “He impulsado esta visión de desarrollo desde los años 90 y no creo haber sido exitoso”, aclaró.

 

Con o sin los institutos técnicos, Bitran espera que el siguiente desafío de innovación pueda ser resuelto por el ingenio chileno. El país necesita ser menos dependiente en la transferencia de tecnología y de los expertos extranjeros, así es que se necesita invertir en educación “al final, un país requiere tener una base local de conocimiento”

 

Pensar como un emprendedor

 

Algunos se preocupan de que un sistema de educación renovado no sea suficiente para impulsar la innovación por si mismo. La matrícula universitaria se ha duplicado desde el 2005. Lo que falta es espíritu emprendedor, apunta Yuly Fuentes Medel, director ejecutivo de CHILEMASS, una iniciativa chilena con el Estado de Massachusetts, creado en el 2011 para promover la colaboración al respecto de educación, Energía y Biotecnología. Científicos chilenos, señala fuentes, no están acostumbrados a pensar como sus investigaciones pueden traducirse en negocios.

 

“Crear una compañía a partir de un laboratorio no es instintivo en la cultura chilena, no existe conocimiento sobre como comercializar la ciencia ”, advierte Fuentes-Medel, quien, luego de lograr un doctorado en ciencias biomédicas, comenzó a explorar los nexos entre la ciencia y la industria como asociada postdoctoral de la Escuela de Gestión Sloan del Instituto tecnológico de Massachusetts, en Cambridge. Luego de un tiempo trabajando en Kendall Square, un semillero de compañías y de Start Ups en Cambridge, comenzó a apreciar el espíritu emprendedor de la región. Ella señala que no vió la misma actitud en Chile.

 

“si descubro algo aquí en el laboratorio en Boston, voy a ala oficina de patentes y veo si mi tecnología es patentable. En Chile eso no existe. Hay muy pocas personas en Chile que saben como patentar una idea”, resaltó Fuentes-Medel.

 

Ese es el porqué, a través de ChileMass, ella ha predicado el evangelio de los significativos recursos, que podrían ayudar a desarrollar tecnologías en energías renovables, minería, agricultura y medicina. El inusual largo del pais, que involucra gran parte de la costa del Continente sudamericano, provee de una variedad de lugares y microclimas, desde bosques a desiertos, y de altas chumbares hasta fiordos patogénicos. ¿Cual es el discurso de Fuentes-Medel a empresas, start-ups e investigadores con sede en Massachusetts? “vengan y hagan prototipos de sus tecnologías en el mas grande laboratorio natural del mundo, si puedes resolver un desafío en Chile, estas logrando soluciones para todo el Globo”

 

Desarrollar un pensamiento emprendedor y adoptar competencias técnicas a nivel mundial no pasa de la noche a la mañana, dice Marcos Kuperman,  jefe  ejecutivo de la Fundación Chile en Santiago, una organización sin fines de lucro  asociada con el Gobierno y con empresas chilenas que estimula la innovación. “los paises operan en ciclos muy largos”, señala.

 

Como Bitran, Kuperman es un fiel creyente en generar grupos para resolver un solo problema. “las soluciones vienen de grupos diversos que construyen una visión común”, agrega. 

 

El éxito del Salmón

 

Kuperman señala el caso del sector de cultivo de peces como un caso de estudio de estrategia colectiva. Hoy Chile es líder en cultivo de Salmón, junto con Escocia, Noruega y Canadá, exportando más de 4 billones de pesos en 2016. No siempre fue el caso.El salmón fue introducido al país por el Gobierno en 1921, pero no fue hasta los años 1970 y 1980 que Chile se dió cuenta que los fiordos de la costa del Sur tenían el potencial para albergar cultivos flotantes para criaderos de peces.Fundación Chile logró juntar financiamiento privado y público, conocimiento local y tecnología extranjera para planificar una hoja de ruta de largo plazo para favorecer la acuicultura desde cero, y estos esfuerzos exhiben décadas de dividendos.

 

La mirada de largo plazo de la fundación también permitió asegurar que la ciencia chilena mantuviera un sitio en la mesa. Las condiciones ecológicas del pais exigieron soluciones a los problemas locales- como enfermedades endémicas de los peces- que forzaron el fortalecimiento del conocimiento de la ciencia local en el proceso. "Fundación Chile generó no solo al primer productor de salmón, si no que también las primeras compañías que desarrollaron antibióticos, tecnología de recirculación de agua, y laboratorios para pruebas de acuicultura", declara Kuperman. "Este fue un proyecto que se convirtió en un libro de aprendizaje para la industria",agrega.

 

Asegurarse que  los chilenos tengan un rol central en la naciente industria ha sido siempre una prioridad, explica Kuperman. Esto seguirá siendo una lucha a medida que el país se mueve hacia una economía más avanzada, eso mientras más países extranjeros vienen a  la caza de minerales. Para continuar siendo relevantes y competitivos, Chile debe continuar desarrollando su capital humano. Eso, afirma Kuperman, puede ser el más duro de los desafíos, pues requiere modernizar el currículo educacional e invertir en educación fuera de la tradicional aula de clases. "Las recetas del pasado en términos de educación no servirán para hacer frente a la larga lista de desafíos que tendremos para desarrollar las habilidades necesarias para el siglo 21"

 

Para este fin, Kuperman esta invirtiendo en campos de entrenamientos que permitan expandir las habilidades con software de los participantes, incentivándoles también a adquirir habilidades sociales que estimulen la colaboración. "no es solo sobre el software sino como uno interactúa con otros" recalca.

 

Es optimista respecto de cerrar las brechas de habilidades en Chile. Mucha parte del trabajo ya esta avanzada. "Ahora tenemos incubadoras, centros de investigación, compañías de capital de riesgo. Estamos comenzando a construir esto" señala. A pesar de los desafíos de financiamiento, los científicos se están movilizando para identificar los problemas únicos del país. Desde sus inhóspitos desiertos a sus poderosos terremotos, Chile ha apoyado la astronomías de clase mundial y desarrollado algunas de las mejores tecnologías antisísmicas en el mundo, apunta Kuperman.

 

"En Chile le doblamos la mano al destino y estamos generando conocimiento único en el país", reveló. "Hemos convertido debilidades en fortalezas".

 

vea el original en inglés

 

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